Los avances en tecnología digital están cambiando los modos de producción y distribución del arte. En los últimos años, el arte digital, en el marco del arte, la ciencia y la tecnología están volviendo a plantear conceptos como autoría, originalidad, distribución, reproducción, etc..
Esta instalación interactiva, específicamente creada para ARCO06, cuestiona su propia presencia, como obra digital, en el mercado del arte. Hemos creado digitalmente elementos simbólicos del arte tradicional, como cerámicas pintadas a mano, e invitamos al publico a actuar (o interactuar) para concluir el sentido de la obra, mostrando que no existe la pieza digital “única”, porque los datos digitales pueden reproducirse infinitas veces sin perder información ni calidad, sin perder “el aura” tal y como la expresaba Walter Benjamín o en otras palabras, extendiendo su aura en cada una de las copias.
Cada vez que ha aparecido un nuevo sistema de producción y reproducción artística, el mercado del arte ha sufrido un pequeño “sock” y se ha visto forzado a replantearse los métodos de comercialización del arte. Incluso el “software art” tiene ahora un lugar en el mercado del arte, alejándose de su propia naturaleza reproducible, y quizás (solo quizás) en contradicción con las posibilidades de distribución de conocimiento y colaboración que las nuevas tecnologías nos aportan.
Las obras de arte digitales, quizás orientadas por el mercado, están intentando no desprenderse de su contenido auratico, del atractivo del original, de la idea de único y por lo tanto valioso.
En esta instalación presentamos, utilizando tecnología de realidad aumentad, un jarrón digital original que parece una cerámica china tradicional. No se trata de una reproducción de una cerámica existente porque las pinturas a mano que la decoran han sido creadas utilizando símbolos contemporáneos como el logo de la licencia Creative Commons. Este jarron digital se encuentra sobre un pedestal, tal y como muchas otras obras en ARCO06.
Podemos ver el jarrón a través de una retro-proyeccion que nos muestra también nuestra propia imagen que es capturada por una cámara que se encuentra en la parte superior de la pantalla. El publico que camina por la galería se vera a si mismo reflejado en la proyección junto al jarrón virtual. Si se acercan demasiado y tratan de tocarlo, como es muy muy frágil, caerá al suelo con gran estruendo y se romperá en pequeñas piezas.
Esta primera sorpresa ira seguida de otra, cuando en la pantalla aparecerá proyectada una tercera persona que trae otro jarrón exactamente igual al primero y lo deja de nuevo sobre la peana. El proceso comienza de nuevo. Tantas veces como se rompa el jarron, aparecerá uno nuevo completamente idéntico.
Este proyecto está distribuido bajo licencia Creative Commons y GNU.